¿Y cómo llegamos aquí?

Estamos viviendo situaciones de grandes Retos, tanto como personas, como Docentes y Directivos, en algunos contextos o con algunos Padres hemos dejado de escuchar frases como “El Maestro sabe….” “Escuchemos a la Maestra” “Pon atención a lo que dice tu Maestra” el lugar del Docente que guía y en el que se puede confiar por completo, se ha deteriorado, con frecuencia se duda de nuestra labor y en ocasiones se pierde el “Respeto”.

Y ¿Cómo sucedió esto? Aún recuerdo cuando inicie mi labor en Contreras, en San Bernabé, un lugar distante en el que los Padres nos invitaban a su casa en algunas celebraciones y caminábamos por el cerro para llegar, nos escuchaban con atención y hacían todo por cumplir con lo que solicitábamos.

Realmente en mi paso por diferentes niveles educativos y escuelas recibí la atención de los Padres de familia, recibí reconocimiento y apoyo, de hecho, aún durante mi labor en formación de Profesores en algún momento me solicitaron apoyo algunos Padres y siempre se dio la interacción con mutuo Respeto y Comprensión.

Entonces ¿Qué ha sucedido en estos últimos años?, en los que los Padres llegan a decir a sus Hij@s “No te preocupes, la Maestra no sabe….” “No lo hagas, yo hablo con la Maestra” “Para que cumplir si ni revisan…..”

Pudiéramos pensar que el problema viene totalmente de la Familia, que los Padres de ahora no valoran los procesos Educativos escolares, más en definitiva quienes nos dedicamos al trabajo escolar somos corresponsables en esta situación, en cierto modo, con la apatía de algunos profesores, el desinterés por los alumnos y alumnas.

Por otro lado, es importante tener en cuenta el deterioro social que estamos confrontando, valores afectados, emociones atrapadas, frustración, inseguridad, desconfianza….

Estamos viviendo momentos de cambios constantes, tanto en paradigmas educativos dentro de la escuela como en la Educación que brindan las Familias, creo que se han perdido los límites, que en el antaño tanto cuidamos como Padres y como docentes.

En definitiva algunos de estos cambios nos han traído procesos totalmente asertivos como la Educación Emocional, a la que poca importancia se le daba y es indispensable trabajar, el eje de Inclusión que hoy es indispensable y que posiblemente hacía falta considerar hace varios años…..

Por otro lado, si miramos a las Familias de hoy, algunas se han perdido en la confusión, la cantidad de información que tenemos al alcance confunde, se ha perdido el rol de autoridad de los Padres, el cual se entrega en algunos casos a los niños y niñas….

Se vive en la “Inmediatez” parece ser que lo que deseamos debe aparecer como por arte de Magia en un instante, las Emociones nos invaden y la intención de procesarlas está extraviada, ya que parece que todo lo merecemos sin esfuerzo….

Los medios de comunicación, con frecuencia transmiten esquemas de Vida poco sanos, guían al consumismo y con todo esto los Padres y los Profesores estamos confrontando Retos que parecen difíciles de superar.

Ahora, si queremos un cambio “Asertivo”, como Profesionales de la Educación en un mediano plazo es importante actuar YA, es momento de tomar el Liderazgo como profesores, guiar a los Padres para que asuman su responsabilidad, trabajar con nuestras Emociones como Docentes, como Directivos y de esta forma orientar a las Familias hacia un Desarrollo Emocional, es momento de asumir que el cambio inicia por cada uno de Nosotros, actuando con Consciencia y Responsabilidad.

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